Tomás Pino Aldunate
por
Familias Chilenas

1620              Pino          1999

( Del Pino )

 

Heráldica

Origen del Apellido

Esta familia ha sido estudiada en detalle por el autor, se remonta al año1600, llegados a las Indias desde Logroño, España, de donde tenían la clasificación de hidalgos, baste decir que el significado de este apellido que existe en diferentes lenguas (Alemania, Italia, Inglaterra, Francia) se basa en “el que vive entre los Pinos”, bosques de esta especie son abundantes en toda Europa.

Poco hay que destacar por lo común del Apellido, su proliferación por nuestro país si bien es cierto es grande solo alcanza a la medianía en el universo total.

Se destaca que ningún autor Chileno a investigado suficiente sobre el apellido, algunos como Gustavo Opazo Maturana, lo tratan solo superficialmente y durante un período de 100 años, entre el 1600 al 1700.

 

Pino.-Logroñés. De azur, una faja de oro acompañada de cinco piñas de oro, tres arriba y dos abajo.

 

Area Geográfica

Hacia 1536, Diego de Almagro pisó las tierras del Libertador Bernardo O´Higgins, también llamada Colchagua. A diferencia de las regiones nortinas, la zona central lo recibió en uno de los difíciles períodos de invierno con lluvia, frío y nevadas.

Con este panorama, Almagro regresó desilusionado hacia el Perú con el resto de su expedición contando que las tierras sureñas eran inhóspitas y pobres.

A pesar de la experiencia de Almagro, Pedro de Valdivia cuando fundó Santiago (1542), envió a un grupo de hombres a explorar más al sur del Maipo. En esta travesía, los españoles tuvieron que luchar contra los hombres del valle de Rancagua que se habían organizado para resistirlos. El ejército alcanzó a enviar a un mensajero hasta el Mapocho para informarle al Conquistador Pedro de Valdivia sobre la difícil resistencia. Conocida la situación, Valdivia junto a otros hombres emprendió rumbo en auxilio de su ejército, logrando derrotar a los Picunches.

Durante el gobierno de José Antonio Manso de Velasco(1736-1745) se inicia la era de los grandes gobernadores con un importante espíritu progresista.

Bajo la necesidad de fundar ciudades por el importante crecimiento de la población y de la conveniencia de agrupar a los habitantes de los campos para sustraerlos al vicio, a la ignorancia y al abandono en que vivían en las estancias del país, Manso de Velasco fundó San Felipe (1740), Cauquenes (1742), Melipilla (1743), Rancagua(1743) y Curicó (1743).

En estas ciudades se construyeron las iglesias parroquiales, la casa del cura, el edificio del cabildo y la cárcel.

Es así como comienza la historia de Rancagua cuando Manso de Velasco ordena fundar en Rancagua, el 5 de octubre de 1743, la villa que llamaría Santa Cruz de Triana, recordando dos famosos lugares de Sevilla: el barrio de Santa Cruz y Triana.

El primer Protector de la Villa de Santa Cruz de Triana repartió los "solares" o terrenos para la iglesia parroquial, el fisco y el ayuntamiento, la vivienda para el Corregidor y, en la parte de atrás, para una cárcel. También asignó los terrenos para los Jesuitas, el Convento de Nuestra Señora de la Merced y el Convento de San Francisco.

Entre los meses de octubre, noviembre y diciembre de 1743 comenzaron los trabajos de medición, delineación de calles y construcción de canales. Así, comenzó el nacimiento del nuevo poblado con calles, canales de regadío, casas de adobes, acequias, etc. Destacan la plantación de algunos árboles, especialmente Alamos, derivando años después el nombre de "Alameda".

A pesar de este rápido crecimiento, Santa Cruz de Triana fue sacudida por un espantoso terremoto (1751) que azotó a toda la región central y sur del reino. Varias de las modestas casas de adobes cayeron y a consecuencia de esto, los moradores en vez de volver a construir, abandonaron las villas.

Hacia fines del siglo XVIII, Santa Cruz de Triana contaba con una escuela laica, pequeñas empresas y el regimiento de Dragones de Sagunto, que cumplía las labores de vigilancia, mantenimiento de orden y guardia de la cárcel.

A principios del siglo XIX, la villa Santa Cruz de Triana comenzó a llamarse Rancagua. Según el director del "Rancaguino", Hector Gonzáles en su libro "Rancagua en la Historia" este cambio se debió a que "el pueblo con raíces indígenas encontró más fácil decir `Rancagua´ que el largo nombre que le diera el fundador. Incluso, la región en que se encontraba era conocida como el `partido de Rancagua y como “la Provincia de Rancagua”. La inmensa hacienda que tuvieron los Jesuitas en las inmediaciones, se llamaba “Estancia de Rancagua”. El pueblo, tradicionalista y cómodo, fue con el transcurso de los años, perdiendo la costumbre de hacer una distinción y la villa comenzó a ser mencionada con el nombre de su entorno y de su pueblo natural: Rancagua".

La familia residió durante muchas generaciones en los pueblos de Coinco, El Olivar, Guarcahue y el pueblo de La Estrella en Rapel, a 50 km de Santiago, en este último lugar cerca del pueblo de La Estrella, estaban las dos más grandes estancias que eran parte de Rapel, “Mayermo” a orillas del estero del mismo nombre y la estancia llamada “La Aguada”, juntas llegaban a las a las 3.100 cuadras( equivalente a 4.846 hectáreas), todos poblados de la Provincia de Colchagua, Capital la villa de San Fernando, donde sus actos (testamentos, ventas, codicilios, dotes y juicios) que se registraron, además asistieron a la fundación de Rengo y San Fernando, emigrando desde el Sur (Chillán), ante los ataques araucanos.

Debemos recordar que toda esta zona, perteneció al Corregimiento de Colchagua, donde el Obispo Doctor don Manuel Alday y Aspée por 1778 ordenaba la matrícula de los ciudadanos por instrucciones del Rey de España, ya en 1779, como fruto de sus largas perigrinaciones fundaba las parroquias de Guacargue, Ciruelos y otras diez parroquias, tomando como centro de operaciones Rapel y su pueblo La Estrella.

En este retrato observamos al Obispo de Santiago, Don Manuel Alday y Aspée.

La parroquia del Sagrario de Rancagua fue fundada en 1580, desde esta surgieron: El Rosario en 1583, Aculeo en 1662,Peumo en el mismo año, Ciruelos en 1778, Pumanque en 1824,Navidad, Doñihue, Codegua, Coltauco, todas estas en 1824, luego Coínco en 1871, desprendida de Guacargue, bajo dependencia de Rancagua y finalmente Machalí en 1901.

De la otra Parroquia de Chimbarongo, con libros de partidas de bautismos, matrimonios y defunciones desde 1663, nacieron las siguientes parroquias:

Santa Cruz de Colchagua en 1710,Curicó en 1743,San Fernando en 1744,Pichidegua en 1767,Nancagua en 1769, Guacargue en 1778, que fue desprendida de San Fernando, Rengo desprendida de Guacargue en 1792, El Olivar en 1824, desprendida de Rengo ese año y otras.

Ya en 1762, don José Alvarez de Toledo se hace cargo de la fundación de la Vice Parroquia de Guacargue, bajo dependencia del Obispo de Santiago Manuel Alday, los planos de esta primera iglesia fueron dibujados por don Joaquín de Toesca famoso arquitecto de la época y el arquitecto de nuestra casa de gobierno, “La Moneda”.

¿ Porqué don Joaquín de Toesca visitaba Guarcahue?

Se dice que su esposa estaba recluída en el “Beaterio de Peumo”, dirigido por el sacerdote Antonio de Zuñiga, las razones de la reclusión son vagas, lo más cercano son sus desavenencias y ataques de locura de su mujer que hizo insoportable su matrimonio, este extracto de una carta de su esposa dirigida a él:

“A nadie odio y amo a la vez con tal ímpetu y por nada daría mi vida en holocausto, si no fuera por ti, Toesca.

A impulso de esta fuerza incomparable, fatal y sublime puedo escribir desde el beaterío, es decir, desde muy lejos. Si quieres que me vaya contigo, mándame buscar cuando quieras que estoy pronta. Respóndeme Toesca esta carta; dame ese gusto y no me des que sentir porque ya pienso de otro modo. Mientras tanto pido a Dios por ti”.

En este dibujo podemos apreciar los pórticos originales de la iglesia de Guarcahue, realizados por Joaquín de Toesca, con albaliñería de ladrillo y pilastras jónicas.

Esta iglesia a sufrido ya dos terremotos, y tantas reconstrucciones que solo quedan los cimientos de la original.

Este recuerdo es de fundamental importancia para el seguimiento de nuestros ancestros.

 

El pueblo de El Olivar así mismo como el de Coínco están ubicados a 12 kilometros de la ciudad de Rancagua y a 20 de San Fernando.

Un aspecto digno de tomar en cuenta es que hasta 1800, todos los nacidos en Chile, se clasificaban de acuerdo a su orígen en:

1) Españoles

2) Mestizos

3) Indios

4) Mulatos

5) Negros

A su vez todos eran clasificados en legítimos o naturales, en los naturales se mencionaba al “padre no conocido”, aunque en un alto porcentaje se mencionaban los supuestos padres que no habían legitimado su unión. Dentro de la clasificación de “español”, estaban el “Don” y “Doña”, este apelativo en forma casi natural separaba a los que poseían bienes, títulos o cargos de los que poco o nada poseían.

Debido a esto, nuestra sociedad fué altamente jerarquizada, partimos de una familia donde desde nuestra concepción, ocupabamos un sitial más o menos feble, debido a clasificaciones y ordenamientos españoles usados en toda la América Indiana, que fueron una adaptación de las clasificaciones españolas. Según estas clasificaciones los ciudadanos americanos del Reyno de España podían optar a un rol determinado en la sociedad.

Encomiendas, tierras y solares

Familia de militares desde el siglo XVII, partiendo con el Capitán Domingo del Pino y su mujer Isabel de Lezana, hasta fines del siglo XVIII, esta familia se dedicó al trabajo de la tierra junto a las tareas militares impuestas por el Rey a los grandes estancieros, durante el siglo XVII y el XVIII fueron empadronados como hidalgos, durante el siglo XVIII esta familia poseyó una de las estancias más grandes de Colchagua, fue llamada “Mayermo” contigua al pueblo de “La Estrella”, su tamaño era de 2540 cuadras y que junto a la estancia de “La Aguada”, totalizaban 3.100 cuadras, su dueño, el Capitán Antonio del Pino Lezana y su mujer Francisca Hernandez Gormáz la gobernaban con “mano de hierro”, casi como pequeños señores feudales, donde los indios que trabajaban sus tierras y sus huérfanos comúnmente tomaban su apellido, de allí su multiplicación, talvez quisieron proyectar su nombre siguiendo “antiguos” conceptos medievales, donde la tierra que se poseía abarcaba a quienes habitaran en ella, ya en el siglo XIX y XX se poseyeron tierras, si no en grandes extensiones, la suficiente para permitir la sobre vivencia digna de cada familia, al comenzar el presente siglo empieza la profesionalización de la familia y la emigración hacia las ciudades de Concepción y Santiago.

Se debe hacer presente de que para efectos de comparar medidas de tierras, hasta casi el siglo XIX se usó como medida “Las Cuadras” esta medida española equivalía a 125 metros, es decir una “Cuadra” era igual a 1,56 hectáreas de tierra, lo que es igual a 15.625 metros cuadrados. Si se toma como referencia la estancia de “Mayermo” con 3.100 cuadras, hoy equivale a 4.843 hectáreas de tierra, catalogada hasta hoy en día como una de las mejores de este país por la calidad de sus frutas y hortalizas.

Expansión de la familia.

Se destaca que si bien es cierto no fueron de familias numerosas se cruzaron frecuentemente entre sí, casi como una religión Asiatica, y dentro de una misma zona geográfica, es común encontrar en sus matrimonios dispensas de 2º, 3º, y 4º. Estas fueron otorgadas por la iglesia católica en razón a la estrechez y largas distancias a las ciudades más cercanas. Pero se esconde una razón más poderosa “la tenencia de la tierra”, conservada de generación en generación y el evitar la división de esta entre sus hijos.

Filiación continuada en Chile.

1.0 : Domingo del Pino, Capitán del ejército español, su nacimiento fue aproximadamente por 1620, muere en la estancia “La Aguada”, Doctrina de Rapel, cerca del mismo pueblo de La Estrella, aproximadamente en 1700, su matrimonio fue con Isabel de Lezana entre 1650 y 1671en Santiago (Isabel de Lezana nace en Santiago en 1631, siendo bautizada en la Iglesia del Sagrario de esa ciudad el 18 de Abril de 1632, de diez meses, hija de Antonio Lezana Hernández y Clara Chavez).

Casi nada se sabe del Capitán Domingo del Pino, solo que ya había nacido en Chile, pero su mujer Isabel de Lezana era nieta de don Antonio de Lezana, español, nacido en Alava, cerca de Amurrio, de origen vasco.

Don Antonio Lezana abuelo de Doña Isabel, llegó a Chile y se ganaba la vida como mercader por 1580.

En 1593 se le envió a Lima, Perú, a su regreso al país se casa con María Cortes, hija de Melchor Cortes nacido en 1535, marinero que viajó por el estrecho de Magallanes en 1558 y que se avecindó en la ciudad de Valdivia, donde en 1579 nació María Cortes, los tres compartieron el cautiverio por tres semanas, debido a la destrucción de la ciudad de Valdivia por los Araucanos en el mes de Noviembre de 1599, en los cuales conocieron las atrocidades a que sometían los indios Araucanos a sus prisioneros.

Luego de su liberación producto de una transacción entre españoles y Araucanos, Antonio de Lezana y su mujer, María Cortes, fueron agraciados con la estancia de “San Antonio”, en la costa del mar, Colchagua. En 1610, don Antonio de Lezana era síndico del Monasterio de Santa Clara. Por 1611, tenían un solar en la calle Moneda, en la esquina Nororiente con Ahumada, la muerte lo sorprendió un 11 de Agosto de 1625 a la edad de 77 años en la ciudad de Santiago.

En 1599 fue designado por Capitán de las cuatro ciudades denominadas de “arriba” (es decir Osorno, Valdivia, La Imperial y Villarrica) a Gómez Romero, quien ofreció la esclavitud de los araucanos a sus tropas, a pesar de las bulas del Rey de España que prohibían dicho acto.

“Doce Capitanes los mocosos muy galantes, y peinados, como si fuera la guerra una función de títeres. Y embarcaronse todos en un navío, para Valdivia, esparciendo la noticia entre sus amigos y parientes como traían grandes grillos y cadenas para apresar indios”.

A raíz de este trato de esclavitud que ocurrió en meses, se alzaron los araucanos, donde queman Villarrica.

El Maestre de Campo Gómez Romero ordenó no aumentar las defensas de la ciudad de Valdivia a objeto de no mostrar miedo a los indios. Los Araucanos esa misma noche apresan a una india de servicio que hiba fuera de un mandado, de una casa de la ciudad, y les contó que todos dormían y que las dos rondas de centinelas se fueron a dormir, con lo cual los indios se adueñaron en silencio de las calles de la ciudad y se apostaron en las puertas de las casas.

Al unísono atacaron las casas, y a medida que los españoles salían, eran cosidos a lanzadas, matando con gran furia a las personas de importancia, apresando a niños y jóvenes para esclavos, apresaban a las jóvenes españolas, y los indios e indias que los servían, tras esto prendieron fuego a la ciudad, entre estos fueron apresados Antonio de Lezana y su mujer María Cortés, fueron 181 mujeres y 140 hombres.

Saqueda e incendiada la ciudad de Valdivia, los indios se alejaron un poco de ella con sus prisioneros, con el vino que sacaron de sus casas iniciaron una gran borrachera celebrando su victoria. Los españoles que lograron embarcarse, hicieron algunos rescates, principalmente viejos, que no eran de provecho, y los Caciques Araucanos llamados Anganamon y Pelantaron trataron de que todos los demás españoles cautivos muriesen y solo quedasen las españolas para servirse de ellas. Hicieron todos los indios ostentación de las mujeres cautivas, llevándolas para servirse de ellas, y para que fueran sus mujeres, les hacían cargar sus pertenencias. Hubo un indio que incluso arrastraba la imagen de la Virgen con una cuerda, diciéndoles a sus pares “esta es mi señora y llevo yo por mujer”.

“Como estos bárbaros son tan dados al beber, y Baco su hermana con Venus, no es descriptible las violencias y torpezas, que usaron con aquellas españolas, que tenían atadas, desnudas, y sujetas a sus violencias, rindiendo a golpes su honestidad, pero mujeres flacas y tímidas que atendían al que les fuera mejor rendir su vida ante un cuchillo, obraba en ellas más el temor a estos bárbaros que a Dios, y era tanto el temor que sentían que ni aún dejarlas llorar la muerte de sus maridos a su vista las dejaban”.

Incluso una mujer llamada doña María de Chirinos que habiendo muerto su marido y su cuñado ante sus ojos, fue obligada a cortarle la cabeza a su marido y enterrarla frente a la casa del indio que la tenía cautiva, y fue premiada por su captor con un puñado de sal. “Por tan poco precio se vendían las más hermosas y principales españolas”.

Todo esto fue relatado por los sobrevivientes y cautivos liberados después de los araucanos, y relatado por don Diego Rosales, en su “Historia General del Reino de Chile, Flandes Indiano”.

 

Isabel de Lezana, nieta de don Antonio Lezana y María Cortés, junto a sus tres hermanas( María, Melchora casada con Adrian Cornejo, Juana Lezana casada con Andrés Gilbertos) a pesar de que nacieron en Santiago se trasladaron junto a sus padres a la estancia de San Antonio de la Costa por 1640, de ahí le perdemos el rastro.

Del matrimonio de Domingo del Pino con Isabel de Lezana se registran 2 hijos:

2.1 : Domingo del Pino Lezana, Capitán del ejército español, nace en el pueblo de La Estrella en 1672 y muere en la estancia “Mayermo”, Doctrina de Rapel, cerca del mismo pueblo de La Estrella, en 1743, sus padres fueron el Capitán Domingo del Pino y Isabel de  Lezana, su matrimonio fue con María Cornejo Casas Cordero.

Este dibujo original de 1790, muestra las “Atalayas” de la costa de Colchagua, en las cuales se guarnecían tropas del ejercito español, a objeto de custodiar la costa de eventuales piratas y contrabandistas. Estas Atalayas fueron construidas por 1750. Su construcción de adobe y piedra permitía levantar una torre de alrededor de 12 metros de altura y unos 5 metros cuadrados en el interior, con dos pisos flanqueados por una gruesa puerta de madera como único acceso.

La suerte de don Domingo del Pino Lezana, no fue tan afortunada como la de su hermano Antonio del Pino, de su testamento en 1743, podemos inferir algunas cosas:

“En el nombre de Dios todopoderoso amen, yo el Capitán Domingo del Pino, hijo legítimo de Domingo del Pino e Isabel Lezana, naturales de otra Doctrina...

Declaro que fui casado con María Cornejo Casas Cordero, que tengo 48 años más o menos, que mi mujer se casó a los 16, y tuvimos 14 hijos que son:

Juana, Isabel, Gertrudis, Lorenza, Margarita, María, Elvira, Felipa, Pascual, Joseph, Nicolás, Domingo del Pino y dos más que se me murieron, y declaro que son mis hijos legítimos.

Dejo a mi mujer como mi albacea y tenedora de sus bienes junto a mi hijo, Domingo Felix del Pino.

Declaro por mis bienes 240 cuadras, 4 mulas, 4 yeguas, frenos, espuelas.

Declaro que doté a mi hija Juana del Pino casada con el Capitán ..... , con una cama, que se la compuso con un colchón, 2 sabanas de muda, 2 frazadas, camisas nuevas, un faldellín con encajes de plata, 4 mulas mansas, una yegua.

A mi hija Isabel con 20 vacas, además de casarla con el Capitán don Luis Joseph de Lesana y Figueroa.

De la misma forma procedí con Gertrudis.

A cada uno de mis hijos les dejo 60 cuadras, 3 mulas, 8 caballos y que se repartan por igual el ganado que poseo”.

Su testamento fue registrado por los escribanos de Colchagua (Volumen 32, Foja 131).

2.2 : Antonio del Pino Lezana, Capitán del ejército español, nace en el pueblo de La Estrella por 1675 y muere en la estancia “Mayermo”, Doctrina de Rapel, cerca del mismo pueblo de La Estrella, aproximadamente en 1719, sus padres fueron el Capitán Domingo del Pino y Isabel de  Lezana, su matrimonio fue con Francisca Hernández Gormáz en 1700 (Francisca muere en la estancia de “Mayermo”, Rapel, cerca del pueblo de La Estrella, en 1750, hija del Capitán Antonio Hernández y Elvira Gormaz, a su vez Elvira Gormáz fue hija natural del Capitán Diego Gormaz.

Fue Antonio del Pino Lezana un ilustre Capitán, propietario junto a su mujer de varias estancias, una de ellas, la más importante por su tamaño fue “Mayermo”, hacienda de un tamaño de 2.560 cuadras, además de otras, como la estancia de “La Aguada”, dotada de 540 cuadras, además de tierras y minas de oro en Guarcahue. Al morir dejó la hacienda de “Mayermo” a José Antonio del Pino, su hijo mayor, a Santiago del Pino le toco la hacienda de “La Aguada”, esta última ubicada cerca del pueblo de La Estrella, Rapel.

En 1714, creyendo morir y en cama, efectúa su testamento (Volumen 68, registro del 14 al 16):

Ante el Teniente Corregidor de Rapel, don Sebastian Poyanco:

"Sepan todos cuantos esta carta viesen como yo el Capitán Antonio del Pino natural de esta doctrina de Rapel, hijo legítimo del Capitán Domingo del Pino y doña Isabel de Lesana, estando enfermo en cama de la enfermedad que Dios quiso darme..."

"Que sea sepultado en el Convento de San Nicolás de La Estrella, donde tengo entierro por ser Cofrade, para ser amortajado por el hábito del señor, este debe ser pagado de mis bienes así como la limosna del señor, declaro que fui casado y velado según los principios de nuestra Santa Iglesia con doña Francisca Hernández, y que ha tiempo de contraer matrimonio me dieron por dote 3 yuntas de bueyes y 30 vacas.

De nuestro matrimonio hemos habido procreado a nuestros hijos legítimos, el Capitán Antonio José del Pino, Elvira del Pino, Domingo del Pino, Nicolasa del Pino, Santiago del Pino y al fraile don Ascencio del Pino, todos nuestros legítimos del Pino.

Además declaro para que conste así que cuando dí estado a mi hija Elvira del Pino con el Capitán Lázaro Lantadilla, le entregué por dote 200 cuadras de tierras, que lindan con tierras de Juana de Rojas.

Declaro entre mis bienes:

300 caballos

500 vacas

9 mulas mansas

2 platos de plata y cucharas y tenedores de bronce

1 arcabuz, con mi nombre grabado, un saco de paño por hacer y una espada ancha, un sombrero, y 2 hachas”.

Debo mencionar que el convento de San Nicolás de La Estrella fue fundado en 1672, Convento Agustino, en 1702 el sacerdote Francisco de Laguna convoca a todos los vocales (sacerdotes Agustinos) en el convento. Era la casa más pobre de la Provincia, y su Prior era el Padre Agustín de Valenzuela.

En 1750, hace su testamento doña Francisca Hernández Gormáz:

“ Sepan todos cuantos esta carta de testamento y por buena voluntad vieren, como yo doña Francisca Hernández, natural de Rapel, hija legítima del Capitán Antonio Hernández y Elvira Gormáz, mis padres ya difuntos, que mi cuerpo sea enterrado en el convento de San Agustín de La Estrella, de donde soy hermana de esta Cofradía, que alla fundado, declaro que fui casada y velada con el Capitán Antonio del Pino, ya difunto. Declaro para que conste que cuando di estado a mi hija Nicolasa del Pino la doté por la suma de $400.

Declaro que he criado tres huérfanos desde la más tierna edad que fueron Juan Antonio Flores, María Flores y Asturiana Flores, los cuales quedaron a mi cargo por la muerte de su madre y que ya están casados”.

3.1 : José Antonio del Pino Hernández, Nace en la estancia “Mayermo” en 1700, Doctrina de Rapel, aproximadamente en 1768, muere en el pueblo de la Estrella, su matrimonio fue con Beatriz de Rojas en 1730 (Beatriz de Rojas muere en 1783, en la hacienda de “Mayermo”, Rapel, siendo enterrada en el pueblo de La Estrella.

En 1769, en la ciudad de Santiago, se registra la venta de parte de la hacienda de “Mayermo” a Don Pedro de Escanilla, para esto encargó doña Beatriz de Rojas a su abogado de tal tarea:

“En este año de nuestro señor, ante el escribano y testigos compareció el Comisario Antonio Fuenzalida residente en esta ciudad y en nombre de Beatriz de Rojas, mujer del Capitán José Antonio del Pino y sus legítimos hijos, Lorenzo, José, Francisco, Eusebio, León, y José de la Cruz del Pino y en virtud de un poder que le entregaron ante el Capitán Manuel Navarro, Lugarteniente del Corregimiento de La Estrella y jurisdicción de la villa de San Fernando, partido de Colchagua, el poder dice así”:

Doña Beatriz de Rojas vende y da en venta real de ahora y para siempre a Don pedro Escanilla parte de la hacienda de “Mayermo” con 1.260 cuadras de tierras en la suma de 1.890 pesos, estas tierras deslindarán con 1.060 cuadras de sus tierras.

Extracto con la letra de doña Beatriz de Rojas, mujer del Capitán José Antonio del Pino, con motivo del poder para testar por su marido.

A pesar de que su marido sufrió una larga enfermedad, no testó, su mujer presento tres testigos que juraron en 1757 que escucharon a su marido darle ese poder en el cual la nombra su albacea y tenedora de sus bienes, aunque los testigos se contradecían por la edad del difunto este poder fue aceptado, aún a pesar de que además dijeron que no sabía firmar, lo que era falso, según vemos en el siguiente extracto en que aparece su firma junto a sus hermanos, en un poder de 1740. Creo que se aceptó este poder a objeto de no entrar en disputas por un legítimo derecho de una viuda.

En el caso de Beatriz de Rojas, era una mujer culta y letrada, según consta por su letra, para esa época en Chile, muy pocas mujeres podían hacer lo mismo.

3.2 : Domingo del Pino Hernández, Nace en la estancia “Mayermo”, Doctrina de Rapel, su matrimonio fue con Margarita Suárez.

El Capitán Don Domingo del Pino Hernández compra 100 cuadras de tierra a Domingo Orellana en 1758 cerca del pueblo de La Estrella, Rapel.

3.3 : Ascencio del Pino Hernández, Nace en la hacienda de “Mayermo”, Rapel.

(Notas: Sacerdote Agustino.)

3.4 : Elvira del Pino Hernández, Nace en la hacienda de “Mayermo”, Rapel, fue casada con Lazaro Lantadilla en el pueblo de La Estrella, Rapel.

3.5 : Nicolasa del Pino Hernández, Nace en la hacienda de “Mayermo”, Rapel.

3.6 : Santiago del Pino Hernández, Nace en la estancia “Mayermo”, Doctrina de Rapel, aproximadamente en 1716, muere en el pueblo de Guarcahue un 9 de Mayo de 1776, su matrimonio fue con Jacinta Villanueva Villoldo (Jacinta muere en Guarcahue un 18 de Junio de 1780, hija de Marcos Villanueva Villoldo y María Clara Herrera, descendientes de Conquistadores, el primer Villanueva Villoldo llega a Chile en 1575.

Su nacimiento en la estancia de “Mayermo”, no estuvo alejado de las comodidades que se les daba a los pequeños infantes de su época, dormía colgado de las vigas de su dormitorio en una “chigua” de mimbre y su colchón era el cuero de un cordero recién lavado, cuidado por un regimiento de indias expertas en cuidar infantes ajenos. Se colgaba a los pequeños para que no fueran atacados por los ratones u por otros animales.

En 1738 se efectúa la mensura de la hacienda "La Aguada" en Mayermo, esta hacienda es de un total de 540 cuadras, perteneciente a Santiago del Pino, heredadas de sus padres Antonio del Pino y Francisca Hernández Gormáz, la mensura sé efectuó para poder canjearlas a su hermano José del Pino por las tierras en Guarcahue y sus minas de oro, en 1740.

En 1757, se vuelve a mensurar la hacienda de "La Aguada", para ser dividida en tres hijos de José del Pino, esta hacienda estaba a los pies del cerro Colorado, cerca del pueblo de La Estrella.

La hacienda de “Mayermo” de 2540 cuadras fue comprada en 1719 al Maestre de Campo don Rodrigo Matías Valdovinos, ante el escribano Andrés de Escudero, en el pueblo de “La Estrella”.

Un 18 de Octubre de 1740, probablemente con ocasión de su mayoría de edad o por su pronto matrimonio, y el menor de los hijos, recibe un poder de su madre Francisca Hernández Gormáz, en el cual le entrega tierras para el uso que mejor le parezca, donde el que escribe al parecer es Domingo del Pino Hernández, hermano de Santiago del Pino, y esta escritura es protocolizada por un escribano en Rapel ( Volumen 27, fojas 56 y 57):

“ Sepan todos cuantos esta carta viesen como yo doña Francisca Hernández, ante el Capitán José del Pino y el Capitán Domingo del Pino mis hijos y los testigos, damos poder cumplido a Santiago del Pino mi hijo legítimo, para que pueda tomar posesión y dominio de las tierras que por razón de esencia paterna le pertenece y a los otros mis herederos y con voluntad de los usos, le cedemos el oro que tenemos en las tierras el “Sirguelo” en el distrito de Guacarhue, para tomar posesión judicial y extra judicial o como más le convenga, vendiéndolas o anexándolas, por ser suyas en legítimo derecho.

A su vez en parte de su legítima herencia cediéndonos como nos cedió otras tantas cuadras de tierras que le pertenecían en la estancia nombrada la “Aguada”. Y yo el Capitán Santiago del Pino que estoy presente digo que acepto este contrato y que en ningún modo intervendré en cosa alguna judicial o no y que desde ahora y para siempre me aparto del dominio señorío y propiedad que pueda tener en otras tierras para que las gocen mis hermanos, en Rapel en dieciocho días del mes de Octubre de 1740”.

Es digno de mencionar que los padres de Jacinta Villanueva Villoldo figuran de acuerdo a los escribanos de San Fernando, como dueños de la estancia Coínco.

Como podemos apreciar en este dibujo, vemos las armas españolas usadas por el ejército, y donde no era raro que abundaran era a su vez en las haciendas, debido a los ataques indios o de los bandoleros.

Después de una exhaustiva y larga búsqueda buscando a los padres de don Santiago del Pino, los encontramos en el libro de nacimientos, matrimonios y defunciones de Guacarhue, y por cosas del destino, en sus primeras páginas.

“En Guarcarhue en nueve días de Mayo de 1776, hice entierro menor al cuerpo del Capitán don Santiago del Pino, nacido en “Mayermo”, residente de esta doctrina de Armas de cómo unos cuarenta años, hijo legítimo de Antonio del Pino y de doña Francisca Hernández Gormáz.

Fue casado con doña Jacinta Villanueva, recibió los últimos sacramentos, e hizo testamento, de lo que doy fe”. La partida de defunción es firmada por Fray Joseph Flores de la Oliva.

Este dibujo de 1760, muestra un campamento militar español y la disposición de los centinelas, como podemos observar, el campamento militar era rodeado de una empalizada y una trinchera, campamento que muchas noches bajo las estrellas lo cobijaron y donde los hombres bajo su mando arropados en sus mantas y ponchos cantaban alrededor de una fogata, otros jugaban a las cartas y dados, las tiendas del fondo y al centro eran las de los oficiales. Como Capitán dirigía a 50 hombres, ayudado por dos Cabos, de acuerdo a las ordenanzas españolas de 1748, donde el total de soldados existentes en Chile, llegaba a la cifra de 750 hombres agrupados en 17 compañías. Su Regimiento era el de Caballería de las milicias de San Fernando, donde se asentaba otro Regimiento de Caballería de Carabineros, un batallón de infantería y una Compañía de infantería de la villa de San Fernando, juntos eran las únicas fuerzas militares de Colchagua, con no más de 200 hombres. El Regimiento de milicianos llegaba a duplicar las tropas regulares.

En el dibujo de 1760 a la izquierda está el uniforme de los milicianos provinciales de infantería y a la derecha el de la caballería, rama a la que pertenecía. Estos uniformes de los que se les dotó a sus hombres eran traídos directamente de España, así mismo de sus armas, estandartes, tambores y flautas, estos instrumentos musicales servían para marcar el ritmo de las largas marchas por la provincia de Colchagua.

En esta época, se dio la costumbre de dotar de presos a las fuerzas militares de las colonias españolas, de acuerdo a los historiadores no menos del 10% de las fuerzas militares de América serían de esta extracción, donde como imaginarán no era simple mantener una disciplina, donde el látigo fue la única ley que escuchaban.

Después de cuatro años muere la mujer de Don Santiago del Pino, en el libro de las defunciones de la iglesia de Guarcahue, encontramos en el registro 28 de 1780 a Doña Jacinta Villanueva:

“En esta iglesia en dieciocho días del mes de Junio de 1780, hice entierro mayor al cuerpo de Doña Jacinta Villanueva, española, nacida en esta doctrina de Guacarhue, que fue velada con Santiago del Pino, recibió los sacramentos y testó, de lo que doy fe”. Firma el Sacerdote de apellido Carmona.

En la época, los matrimonios no eran como los de hoy en día, los padres decidían el cómo, cuando y con quién debían casarse los hijos. El matrimonio era un asunto que decidía el “padre” de la familia, un asunto netamente doméstico y que dependía del bienestar y renta del aspirante a la mano de una hija o así mismo el escoger una candidata aceptable para el hijo.

Para contraer matrimonio una mujer, debía tener una dote, la cual era su aporte al matrimonio, esta “Dote” era administrada por su marido, pero no podía vender los bienes de su mujer sin el poder de autorización suya. Era común que los futuros contrayentes no se conocieran, y sus padres celebraban una verdadera guerra de ofertas y contraofertas, escritas y verbales.

El único gesto que le estaba permitido al novio era darle un “vistazo” a la novia, y ese acto era un punto de la negociación del matrimonio, por tanto no era raro que solo se vieran las caras frente al “altar matrimonial”.

Cuando se terminaban las negociaciones matrimoniales, se firmaba un acuerdo llamado “Capitulaciones matrimoniales”, que era un contrato escrito de los derechos y obligaciones de los futuros contrayentes.

La palabra “amor” era una palabra que no se mencionaba, se hablaba del “aprecio” que se tenía por alguien. El matrimonio condenaba a la mujer a una posición secundaria, donde era mantenida ignorante e iletrada, para mantenerla alejada de los malos pensamientos y virtuosa.

Firma de don Santiago del Pino en 1740, en Rapel, en la hacienda “Mayermo”.

Del matrimonio de Santiago del Pino con Jacinta Villanueva Villoldo se registran 2 hijos:

4.1 : Santiago del Pino Villanueva Villoldo, nace y muere en Guarcahue, su matrimonio fue con Pilar Avilés Frias en 1788 en la iglesia del pueblo de Guarcahue( Pilar muere en Guarcahue, hija de Juan Avilés y María Frias.

Ante el Escribano de Campo Mariano José de Olivares, escribano de San Fernando, se presenta Santiago del Pino, en 1807, declarando así una venta a su cuñado Celedón Avilés:

“En Tilcoco, doctrina de Guacarhue, jurisdicción de la Villa de San Fernando, en veinte días del mes de Enero de 1807, ante el juez presente y testigos compareció presente Santiago del Pino, residente de esta doctrina a quien doy fé que conozco y otorga por este instrumento, desde ahora y para siempre jamás a su cuñado, don Celedón Avilés una cuadra de tierras en el lugar de la “Sanja”, el cual linda con las tierras del vendedor, su precio es la cantidad de $100 en plata que confiesa haber recibido a su entera satisfacción”.

Del matrimonio de Santiago del Pino con Pilar Avilés Frias se registra dos hijos:

5.1: Javiera Josefa Pino Avilés, nace en 1787, fue bautizada en la parroquia de Guarcahue a la edad de 12 años, en 1799.

5.2: Ramón Pino Avilés, nace en Guacarhue, su matrimonio fue con Josefa Meneses Aliaga en 1818, en Guacarhue, hija legítima de José Meneses y Antonia Aliaga.

4.2: Matías del Pino Villanueva Villoldo, muere en el pueblo de Guarcahue en 1830, su matrimonio fue con Francisca Figueroa (Francisca muere en Guarcahue en 1848.

Estudiando los escribanos de Colchagua se menciona a don Matías del Pino el 25 de Septiembre de 1822, Reg.275:

“En el valle de Cohínco, jurisdicción de la Villa de San Fernando, partido de Colchagua, en veinte días del mes de Septiembre de 1822, compareció Don Matías del Pino, vecino del lugar llamado la “Sanja”, jurisdicción de Cohínco, a quien doy fe que conozco, que dijo que otorga por el tenor de la presente, que vende desde ahora y para siempre jamás a Feliciano González su yerno, para él y para sus sucesores, tres cuadras de tierras, que las hubo y heredó de su padre don Santiago del Pino y doña Jacinta Villanueva Villoldo, situadas en un lugar llamado la “Sanja”, las que vende en precio y cantidad de $10 cada una y por un importe de $30, lindan estas tierras por el Oriente con tierras de su propio hijo, José Pino Figueroa, por el Poniente con sus propias tierras, por el Sur con tierras de don José Pino, y por el Norte con tierras de su otro hijo, Miguel Pino Figueroa”.

Ya por 1832 había muerto don Matías del Pino y su viuda Francisca Figueroa con sus 10 hijos vivos peleaba por la subsistencia de su prole, en una sociedad agrícola donde la tenencia de tierra y animales lo era todo:

En el volumen 10 foja 39 de los Escribanos de Rengo de 1832, se manifiesta lo siguiente:

"En el lugar de Coínco, jurisdicción de la villa de Rengo el 24/08/1832, ante mí el Alcalde de este lugar y testigos compareció presente doña Francisca Figueroa, vecina de esta provincia como representante de su finado marido Matías del Pino, con situación de 10 hijos suyos, da en venta pública a Claudio Pino, de media cuadra a cambio de un buey, tierra que limita al oriente con tierras de la misma otorgante, por el poniente con tierras del comprador y por el norte con tierras del finado Eusebio del Pino".

Sin este buey, era difícil cultivar la tierra, podemos imaginar la desesperación de esta viuda por alimentar a su familia, por esto se presentó ante el Alcalde de Rengo con sus 10 hijos, ya que uno murió el año anterior, a fin de regularizar aquella compra.

Al pasar los años y en medio de luchas judiciales por regularizar el enredo de tierras dejado por Matías del Pino, debido a no dejar un testamento claro de sus bienes, y poseer tierras en la localidad de Chilligue, sus hijos se presentan a apresurar su entrega:

En los Escribanos de Rengo volumen 10 foja 258 se expresa lo siguiente:

"En Chilligue, jurisdicción de la villa de Rengo en 1841 son presentes":

"José Pino, Eusebia Avilés, Francisco Pino, Miguel y Juan Pino, Feliciano Villanueva casado con Petronila Pino, Patricio Silva casado con Prudencia Pino, Angelino Tobar casado con Casimira Pino, Francisco Pino por su esposa María Josefa Pino, todos vecinos de este lugar, reclaman para sí un faltante de 8 cuadras que les fueron concedidas por este acto a José Pino, casado con Eusebia Avilés".

Firman todos los presentes masculinos.

En el dibujo realizado por Claudio Gay por 1840, se observan “las guantas”, que eran los muros de piedra que separaban las tierras de uno u otro propietario, asi mismo como las casas patronales de dos pisos y las de los peones, pequeñas y con una o dos ventanas, sin vidrios y cerradas por marcos de madera, sus techos de paja con barro y sus vigas atadas con cueros de animales.

En el volumen 5 foja 265 de los Escribanos de Rengo de 1847, se encontró el testamento de doña Francisca Figueroa:

"En el nombre de la santísima virgen, padre, hijo y espíritu santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, sepan todos cuantos este testamento viesen, como yo, Francisca Figueroa, natural de Huique, del departamento de Caupolicán, estando gravemente enferma pero en mi sano juicio, natural y completo, declaro lo siguiente":

"Que luego que yo fallezca se haga el entierro y funeral que mi albacea determinare.

Declaro que fui casada y velada según el orden de nuestra Santa Fe Católica Apostólica Romana, con Matías del Pino, de cuyo matrimonio tuve los siguientes hijos legítimos:

José, Juan, Francisco, Miguel, Rosa, Rosa Agustina, Petronila, Mariana, Prudencia, María Josefa y Casimira Pino.

Declaro que los terrenos que tengo en la isla (ciudad de Rengo) se los dejo a Juan Pino, y a mi yerno Angelino Tobar, dos cuadras y media.

Dejo a mi hija Casimira por vía de mejora un peral y una vaca parida.

Dejo por mi testamentario albacea y ejecutor de este testamento a mi yerno Angelino Tobar, a quién le doy todo mi poder para que vendan todos mis bienes y se repartan".

Ante mí y testigos Antonio Lavín, Escribano.

Doña Francisca Figueroa muere en 1848.

Del matrimonio de Matías del Pino con Francisca Figueroa se registran 11 hijos:

5.1 : José Paulino Pino Figueroa, su nacimiento fue en Guarcahue en 1784, su muerte fue en El Olivar, su matrimonio fue con Carmen Tobar Orellana, en 1830 en El Olivar (Carmen Tobar nace en 1812 en El Olivar y muere en pueblo de El Olivar, hija de Manuel Tobar y Ursula Orellana.En 1841, José Paulino Pino aparece casado en segundas nupcias con Eusebia Avilés.

“En esta parroquia de Guarcahue un 8 de Marzo de 1786, bauticé y puse oleos y chrisma a Joseph Paulino Pino, español, de edad 2 años, hijo legítimo de Matías del Pino y Francisca Figueroa, fueron padrinos Joseph Abarca y Eusebia Avilés, de lo que doy fe”.

Padre Joseph Carlos Cubillos.

5.2 : Casimira Pino Figueroa, nace en Guarcahue, en 1795, fue bautizada a la edad de nueve meses en 1796, fueron sus padrinos Cornelio Carrasco y Narcisa Valenzuela ( Página 411 del libro primero de la iglesia de Guarcahue. Su matrimonio fue con Angelino Tobar Orellana, en 1830, en el pueblo de El Olivar (Angelino Tobar nace en El Olivar, hijo de Manuel Tobar y Ursula Orellana)

5.3 : Prudencia Pino Figueroa, nace en Guarcahue, su matrimonio fue en el mismo pueblo con Patricio Silva.

5.4 : Juan Pino Figueroa, nace en Guarcahue.

5.5 : Francisco Pino Figueroa, nace en Guarcahue.

5.6 : Rosa Pino Figueroa, nace en Guarcahue.

5.7 : Rosa Agustina Pino Figueroa, nace en Guarcahue.

5.8 : Petronila Pino Figueroa, nace en Guarcahue, su matrimonio fue con Feliciano Villanueva, en segundas nupcias se vuelve a casar con Narciso Pino.

5.9 : Mariana Pino Figueroa, nace en Guarcahue.

5.10 : María Josefa Pino Figueroa, nace en Guarcahue, su matrimonio fue con Francisco Pino (Francisco Pino nace en Guarcahue en 1798, y muere en 1888 en El Olivar.

5.11: Miguel Pino Figueroa, nace en el pueblo de Guarcahue y muere en El Olivar, su matrimonio fue con Francisca Romero Fuentes en Guarcahue en 1819, un día nueve de Junio (Francisca Romero fue hija de Santiago Romero y de Jacoba Fuentes, nace en 1799 en Guarcahue y muere en El Olivar.

Notas : “En esta parroquia de Guacarhue en nueve días del mes de junio de junio, corridas las tres proclamas y no resultando impedimento alguno casé y velé a los presentes a Miguel Pino, español, natural de esta doctrina, español, hijo legítimo de Matías Pino y Francisca Figueroa, con Francisca Romero, española, natural de esta doctrina, hija de Santiago Romero y Jacoba Fuentes.”

Registro matrimonial n°213 de 1819.

Del matrimonio de Miguel Pino Figueroa con Francisca Romero Fuentes se registran 2 hijos:

6.1: Juan Francisco Pino Romero, su nacimiento fue en El Olivar, tuvo matrimonio con Francisca Pino González, en 1846 en El Olivar (Francisca del Pino González nace en El Olivar, hija de José del Pino y Rosario González.

6.2 : Francisca Pino Romero, su nacimiento fue en El Olivar en 1822, muere en Coínco, tuvo matrimonio con Juan de Dios Pino, en 1843 en El Olivar (Juan de Dios Pino tuvo su nacimiento en 1817 en El Olivar y muere en 1882 en el pueblo de Coínco.

La fotografía muestra la iglesia de El Olivar construida en 1820.

Del matrimonio de Francisca del Pino con Juan de Dios del Pino en 1843, se registran 2 hijos:

7.1 : María Pino Pino, su nacimiento fue en 1867, muere en el pueblo de Coínco, tuvo matrimonio con Tristán Abarca Donoso, en 1892 en Coínco (Tristán Abarca Donoso registra su nacimiento en 1872 en Coínco y fallece en Coínco, hijo de Daniel Abarca y Ventura Donoso).

7.2 : Isidoro Pino Pino, su nacimiento fue en el pueblo de El Olivar, muere en Coínco, tuvo matrimonio con María Encarnación Rojas Pino, en 1871 en Coínco (María Encarnación Rojas registra su nacimiento en El Olivar y muere en Coínco, hija de Tomás Rojas y Fermina Pino Alarcón).

El registro de su matrimonio es el número 7 de 1871.

(Notas: Vecino de Coínco, declaró su domicilio en la isla ( ciudad de Rengo), lugar cercano al pueblo de Coínco. En 1893 asiste con su señora al matrimonio de su hijo Eleodoro Pino Rojas.)

La fotografía muestra el interior de la iglesia del pueblo del Olivar.

Del matrimonio de Isidoro Pino Pino con María Encarnación Rojas Pino se registran 3 hijos:

8.001: Daniel Pino Orellana, su nacimiento fue en El Olivar en 1851, muere en El Olivar en 1860.

Pila bautismal de la iglesia del Olivar.

(Notas: “Hijo natural de Isidoro Pino Pino con su amante Francisca Orellana, tuvo una trágica muerte de bronconeumonía a la edad de nueve años”.

Reg/AP/El Olivar/14.)

8.1 : Eleodoro Pino Rojas, su nacimiento fue en Coínco en 1869, tuvo matrimonio con Fideliza Ahumada Baeza, en 1893 en Coínco (Fideliza Ahumada Baeza tuvo su nacimiento fue en 1872 en Coínco, hija de Domingo Ahumada y Luisa Baeza.

(Notas: Fueron testigos sus padres del matrimonio, que declararon domicilio en la isla (Rengo), donde ambos firman.

f/26 página 14 año 1893,Coinco.)

Del matrimonio de Eleodoro Pino Rojas con Fideliza Ahumada Baeza se registran 3 hijos:

9.1 : Aníbal Benjamín Pino Ahumada, su nacimiento fue en Coínco en 1894, tuvo matrimonio con Tercíra Mejías, en 1930 en Coínco.

9.2 : Juana Rosa Pino Ahumada, su nacimiento fue en Coínco en 1897.

9.3 : Eleodoro Pino Ahumada, su nacimiento fue en Coínco en 1899, muere en Coínco en 1899.

8.2 : José Tomás Pino Rojas, su nacimiento fue en Coínco en 1876.

(Notas: * AP/1161521/F416/1876,Coínco.)

La fotografía muestra el altar de la iglesia de Coínco, construída en 1868.

8.3 : Belisario Pino Rojas, su nacimiento fue en Coínco, muere en Coínco, tuvo matrimonio con Margarita Pino Salinas (Margarita registró su nacimiento en Coínco y muere en Coínco, hija de Eleuterio Pino Labra y Enriqueta Salinas Lobos.

Iglesia del pueblo de Coínco fundada en 1868, siendo su primer párroco el don José Mercedes Araneda, natural del pueblo de Guarcahue.

Del matrimonio de Belisario Pino Rojas con Margarita Pino Salinas se registran 2 hijos:

9.1 : Cristobolina Pino Pino, su nacimiento fue en Coínco.

9.2 : Heriberto Pino Pino,

 

El resto ya lo pueden completar ustedes con su inscripción dentro de los descendientes o agregando ancestros a los descritos

 

Familias descendientes de Pino